sábado, 12 de enero de 2013

Tirada a Dificultad VS Tirada Enfrentada I

Muchos juegos combinan lo que llamamos tiradas de dificultad y tiradas enfrentadas para resolver los conflictos del juego. En este artículo voy a analizar las posibilidades de una y otra tirada para un sistema que consista en la suma de bonificadores al resultado del dado para batir una marca (ya sea un número fijo o el resultado de otro jugador). Para aquellos juegos que consistan en analizar los grados de exito (Call of Cthulhu, RuneQuest II, etc) o el número de exitos (Vampiro, Hombre Lobo) no son válidas estas reflexiones.

Me comprometo a realizar ambos análisis en cuanto pueda tras un parón este mes. Del sistema BRP ya lo tengo estudiado, de MdT me gustaría jugarlo antes de estudiarlo.


La tirada a dificultad que nos interesa es la relativa a vencer a otro jugador que se da en el sistema D20, D&D y AD&D en las tiradas contra la Clase de Armadura. No importa que ésta sea expresada de forma negativa o positiva, puesto que son equivalentes matemáticos, lo que nos interesa es darnos cuenta de que la CA combina en un solo número la capacidad natural de esquivar de un personaje junto a la capacidad de la armadura del mismo: una dificultad base (11, 50%) se le suma los modificadores adecuados al defensor (armadura, destreza, etc) y al dado del atacante sus modificadores propios (fuerza/destreza, ataque, etc).

Usando la diferencia de nivel en lugar de modificadores a las habilidades defensivas y ofensivas, el asesinato de la Caja Verde emplea las mismas bases.

Puede que parezca que no tiene mucho que ver las tiradas enfrentadas con esta forma de tirada de dificultad pero lo tienen: las posibilidades de éxito varian según los modificadores (ya sea rango de habilidad, bonus-malus, etc), en una diferencia de modificadores de 0 hay un 50% de posibilidades de ganar. ¿Entonces cuál es la diferencia? La variación estadística de las diferencias de los modificadores es distinta usando un dado o más (como bien explican en la Torre de Ambar) por lo que los efectos de usar una clase u otra de tirada para un caso concreto varía mucho.




En el sistema de dificultad hay que igualar o superar el número objetivo. En cambio, en la enfrentada superar la tirada rival y en caso de empate el que tenga mayor modificador (y en caso de empate, lanzar otra vez). Cuando la diferencia de modificadores es positiva nosotros superamos al rival, y la negativa viceversa)


Cuando la diferencia con la otra habilidad es en torno a 5, estadísticamente se comportan muy similar. Pero a rangos cada vez mayores la tirada enfrentada beneficia al rival más débil, reduciendo poco a poco hasta cero pasando por posibilidades menores a uno.

En una tirada de dificultad los modificadores son mucho más determinantes y los efectos más previsibles a la hora de añadir bonus-malus por parte del master, pero exige el cálculo caso por caso del objetivo (en principio fácil, pero seguramente por eso sólo se use en las tiradas contra la CA). Por otra parte, las tiradas enfrentadas son muy intuitivas de realizar y aumentan las posibilidades de ganar, por muy pequeñas que sean, a la parte más desfavorecida (puede ser un pro o una contra según tu juego) a cambio de una mayor dificultad de conocer los efectos de los bonus-malus del master.

En un sistema con muy pocas habilidades, muy definidas y precalculadas en la ficha las dificultades pasivas me quedaría con las tirada de dificultad. En otra donde determinar cientos de habilidades y necesito agilidad a la hora de resolver soluciones usaría las enfrentadas.

Como regla opcional, podría usar las tiradas enfrentadas para la Marca del Este como forma de aportar un nivel de exigencia mayor al ataque y más oportunidad de defensa. En sistemas tenemos un precedente de un juego muy querido: HackMaster 5ª Edición.